DECALOGO DE LA REESTRUCTURACION
EMPRESARIAL
por Carlos Boloña Behr
1. No gastes más de lo que
tienes
Los
gobiernos, las empresas y las personas quiebran cuando gastan, a lo largo del tiempo, más
de lo que tienen. Al principio, pueden financiarse, pero luego caen en la insolvencia y en
la cesación de pagos.
Los
gobiernos maquillan esta situación generando hiperinflaciones; las empresas cierran y las
personas caen en extrema pobreza
2. Precisa donde estás y a dónde vas
Lo importante en
una quiebra es saber donde está uno parado y hacia donde se dirige. El saber que uno
está en el infierno, y que sigue hundiéndose en él, es un gran avance.
Lo peor es que el que
está en el infierno crea que está bien y que va rumbo al cielo. El 50 % del problema
está resuelto cuando se toma conciencia de la propia situación.
3. Recuerda que el quebrado no vale nada
Es
frecuente que los quebrados crean que sus activos tienen un gran valor y que se niegan a
aceptar que sus activos han perdido su valor y que, tal como están, valen muy poco o
acaso nada.
Si los
quebrados quieren que sus activos recuperen o adquieran valor, tendrán que tomar
decisiones duras, para que comiencen a tener valor para alguien o constituir oportunidad
para ese alguien.
4. Ten presente que los pasivos son ciertos y los
activos son inciertos
En una
quiebra lo único cierto son los pasivos. Casi siempre las cuentas de los activos han sido
manipuladas, infladas o maquilladas, para no mostrar un patrimonio negativo.
5. Es mejor un
porcentaje de algo que 100 % de nada
A
muchas empresas, sobretodo aquellas de tipo familiar, les cuesta entender que es
preferible ser dueño de menos del 50 % de algo positivo, que ser dueños del 100 % de
algo negativo.
Dependiendo
de la magnitud de una quiebra, uno debe estar dispuesto a vender el control de la empresa
si es que no tiene el capital propio suficiente para salir de la quiebra.
6. No olvides que dos muertos no hacen un vivo
De la
unión de dos empresas quebradas no va conseguirse una empresa sana.
La
unión de una empresa sana con una empresa quebrada no garantiza que se consiga una sana.
Algunas veces, sucede que la empresa quebrada arrastra en su quiebra a la empresa sana.
7. No creas que la Virgen se aparece más de una vez
En
algunas reestructuraciones, se presentan oportunidades únicas, que no se esperaban y que
difícilmente vuelvan a presentarse.
En
tales casos, debe tenerse presente que, cuando se presenta la Virgen, no se la debe dejar
pasar. Ella solo se presenta, si es que lo hace, una sola vez.
8. La peor muerte es por terquedad
La
peor quiebra es la ocasionada por terquedad, es decir, cuando se sigue pensando que no se
está quebrado o que la culpa la tiene otro, y ese otro es quien debe sacarlo a uno de la
quiebra.
En
tales casos se suele dar marcha atrás a cada momento, ya que se piensa que "la
mecida" o la indecisión solucionan las quiebras por si solas. Es la peor manera de
acabar una reestructuración; puede darse una caída estrepitosa, dejándose de operar
más rápido de lo que uno piensa.
9. Las facturas siempre se pagan
Las
quiebras no son gratis y quien debiera pagarlas es quien quebró a la empresa. No
deberían hacerlo los acreedores y menos los contribuyentes, a través de subsidios del
Estado.
10. Haz lo posible por salir en la foto.
En
un proceso de reestructuración, el gran objetivo es "salir en la foto", es
decir, sobrevivir a cualquier costo.
Para
ello, hay que reestructurase lo más rápido y eficientemente que sea posible. Puede ser
necesario buscar socios o capitales estratégicos que ayudará mucho vestir a "la
novia" lo mejor posible, aunque siempre con honestidad.
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