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ASESORIA EN TESIS DE PROYECTO EMPRESARIAL y/o PLAN DE NEGOCIOS
LA DESDOLARIZACION DE LA ECONOMIA
I. ASPECTOS GENERALES DE LA DOLARIZACION
1.1 ¿Qué se entiende por dolarización?
El proceso por el cual una moneda extranjera, como el dólar, remplaza a la moneda local en sus tres funciones: depósito de valor, unidad de cuenta y medio de pago.
Dependiendo de la función asignada a la moneda extranjera, este proceso puede denominarse como:
Sustitución monetaria: Es el uso de la moneda extranjera como medio de pago al momento de realizar transacciones.
Dolarización financiera: Es el mantenimiento de activos y pasivos expresados en moneda extranjera en el sistema financiero.
Dolarización real: Es cuando se indexan todos los precios, inclusive los sueldos, al comportamiento de la moneda extranjera.
Igualmente, en otras palabras, se señala que la dolarización se produce cuando el dólar desplaza a una moneda local, de un determinado país, como la moneda preferida, por los ciudadanos de ese país, para mantener ahorros, hacer pagos y ponerle precios a los bienes.
En un sentido general, el término dolarización se utiliza para referirse a cualquier moneda extranjera, no sólo al dólar, que desplaza la moneda local, como consecuencia de la relación estrecha de estas monedas extranjeras con el dólar.
2. ¿Cuál es la principal causa de la dolarización?En general, se considera que el principal factor que desata este fenómeno es el proceso inflacionario. En un primer momento los agentes económicos buscan un refugio en la divisa extranjera para hacer frente a la pérdida de capacidad adquisitiva, ante los elevados niveles de inflación. No obstante, cuando se logra controlar este proceso inflacionario, no se acaba la dolarización.
1.3 ¿Cómo se presenta la dolarización?La dolarización puede ser no oficial y oficial y puede ser parcial o total, identificándose, generalmente, la parcial con la no oficial y el total con la oficial.
En la dolarización no oficial, la utilización de la moneda local es la que predomina en las transacciones comunes, normales o pequeñas, pero es el dólar el que se usa, extraoficialmente, en las transacciones de mayor cantidad y como medio de ahorro, buscando ganarle a la depreciación por diversos conceptos.
Cuando los ciudadanos de un país, por determinadas circunstancias económicas, políticas y sociales, tienen poca o ninguna confianza en el sistema bancario nacional, tienden a mantener pequeños o grandes depósitos de dinero fuera del país en dólares, e incluso mantener dólares "bajo el colchón" o "enterrados", con la gravedad de que estas maneras, no ortodoxas, de ahorro, no se incluyen en las estadísticas oficiales de los países que no están dolarizados oficialmente, porque tales ahorros están fuera del sistema financiero nacional, violando, en algunos casos, leyes nacionales que prohíben mantener dinero en moneda extranjera.
Por su parte, la dolarización oficial es aquella en la cual un determinado país no emite sus propios billetes y moneda fraccionaria, sino que utiliza el dólar como moneda local.
Algunos economistas consideran otro tipo de dolarización denominada "dolarización psicológica" que es el hecho de que la mayoría de personas de una economía en particular, la gente recibe su sueldo u otros pagos en su respectiva moneda oficial, por que no les queda otro remedio, pero si por ellos fueran lo que quisieran recibir es dólares.
1.4 ¿Dónde existe la dolarización?Al considerar tanto la dolarización no oficial como la oficial, se tiene que la utilización no oficial de moneda extranjera está muy difundida en el mundo. Un estudio del F.M.I. indica que en 1995, depósitos en moneda extranjera excedían el 30 % de las medias amplias de oferta de dinero en 18 países. Las medias amplias de oferta de dinero M2, M3, M4 son la emisión más los depósitos bancarios, más los certificados de depósitos y otros pasivos bancarios en algunos casos. En otros 34 países, depósitos en moneda extranjera eran menores pero todavía significativos, promediando un 16 % de la liquidez bancaria.
Un estudio de la Reserva Federal de los Estados Unidos estima que la concentración más alta ocurre en América Latina y en la ex-Unión Soviética.
En lo que respecta a la dolarización oficial, el país dolarizado más conocido es Panamá, que ha estado dolarizado desde 1904. Pero aparte de Panamá, otros 11 países oficialmente usan el dólar de los Estados Unidos, de los cuales 5 son posesiones de los Estados Unidos, mientras que otras 20 economías pequeñas utilizan de manera oficial alguna otra moneda extranjera distinta al dólar de los Estados Unidos, tales como el dólar australiano y el franco francés. Asimismo, algunos países siguen emitiendo sus billetes y monedas locales, pero le otorgan, de manera paralela, al dólar de los Estados Unidos u otra moneda extranjera, el status de curso legal. Por ejemplo en Liberia los dólares liberianos circulan junto a los dólares de los Estados Unidos.
Países oficialmente dolarizados
País
Año
Características
Isla Pitcairn
1800
42.000 habitantes, dependiente de Gran Bretaña
UAM
1898
160.000 habitantes, territorio de los EE.UU.
Puerto Rico
1899
3.800.000 hbts,, estado libre asociado de EE.UU.
Samoa de EE.UU.
1899
60.000 habitantes, territorio de los EE.UU.
Panamá
1904
2.700.000 habitantes, independiente.
Islas Vírgenes
1934
97.000 habitantes, territorio de los EE.UU.
Islas Marshall
1944
61.000 habitantes, independiente
Palau
1944
17.000 habitantes, independiente
Islas Marianas del Norte
1944
52.000 habitantes, estado asociado de EE.UU.
Micronesia
1944
120.000 habitantes, independiente
Islas Turks y Caicos
1973
14.000 habitantes, colonia británica
Islas Vírgenes Británicas
1973
18.000 habitantes, dependiente de Gran Bretaña.
Ecuador
2000
12.000.000 habitantes, independiente.
EE.UU.
1700
268.000.000 habitantes.
5. ¿Qué beneficios se atribuyen a la dolarización?
Los beneficios que se atribuyen a la dolarización, básicamente, son los siguientes:
La dolarización minimiza los riesgos de devaluación con otros países dolarizados y con los EE.UU. Pese a que el dólar no es una moneda estable, lo cual podría ser un argumento en contrario, con variaciones frente a otras monedas europeas, en todo caso son más estable que cualquiera de las monedas latino americanas. Las estadísticas muestran que los países que han adoptado la dolarización al menos han reducido considerablemente la inflación.
En los últimos 30 años, más de los cinco sextos de los países menos desarrollos que tienen Bancos Centrales han sufrido por lo menos un año de inflación mayor del 20 %, y más de la tercera parte de ellos ha sufrido por lo menos un año de inflación superior al 100 %. La dolarización les impide repetir esa experiencia.
La dolarización promueve la inversión y reduce las tasas de interés debido a que casi elimina los riesgos de devaluación. En algunos países de América Latina, los Bancos efectúan préstamos tanto en moneda nacional como en dólares, las tasas de interés para los préstamos en esta última moneda son más bajas al no tener el ingrediente de las expectativas de inflación de la moneda local.
El fracaso de la mayoría de economías de América Latina por las continuas devaluaciones deteriorantes del poder adquisitivo del salario, con mayor recesión y caída de todos los demás indicadores: empleo, liquidez en poder del público, ahorro, inversión, causando mayor pobreza, incluso con hiperinflación para algunos, destructora de sus aparatos productivos.
Elimina la práctica perniciosa a que tiene derecho los estados de imprimir dinero sin respaldo financiero real.
La credibilidad de un sistema monetario dolarizado facilita las transacciones financieras internacionales al reducir la percepción externa del riesgo país.
La dolarización estimula la aparición de rubros de exportación difícilmente competitivos en los mercados internacionales en una economía con tasas de cambio variables e impredecibles.
La dolarización elimina las crisis de balanza de pagos. Por ejemplo, bajo la dolarización, Panamá no se preocupa sobre su balanza de pagos, como no lo hace Puerto Rico o Pennsylvania.
No hay necesidad de imponer controles de cambio.
Si la dolarización se combina con un sistema bancario que es "internacionalizado", abierto a la participación extranjera, incluyendo apertura de agencias bancarias sin restricciones, los flujos de capital son un poco más notorios que dentro de los EE.UU. No tienden a crear el tipo de ciclos de prosperidad y depresión basados en los flujos de capital golondrinos. En un sistema bancario internacionalizado, los bancos buscan globalmente las oportunidades para prestar y hacer préstamos, emparejando los flujos de capital entre todos los países y regiones que usan oficialmente el dólar.
La dolarización estimula la internacionalización del sistema financiero.
La dolarización como proceso estimula el crecimiento económico de los países. Se señala que al eliminar las malas monedas locales, la dolarización elimina uno de los obstáculos más grandes al crecimiento en muchos países.
II. CASO PERÚ2.1 Marco de Referencia
La dolarización de la economía peruana comenzó a finales de la década del setenta, debido a la crisis del petróleo, y, específicamente, la dolarización financiera el año 1978, con la decisión del Gobierno de permitir la existencia de depósitos en moneda extranjera en el sistema bancario. Desde esa fecha hasta 1985, este tipo de depósitos registró un crecimiento sostenido, luego del cual registró un importante retroceso a causa del control de moneda extranjera impuesto por el gobierno de Alan García. Sin embargo, nuevamente, a finales de los años ochenta la economía peruana ingresó a un proceso acelerado de dolarización, debido a la alta volatilidad de sus diversos agregados macroeconómicos.
Un común denominador en el desempeño macroeconómico de los países de América Latina fue el proceso inflacionario por el que atravesó la región durante las décadas de 1970 y 1980. En el caso peruano, este proceso se exacerbó durante el periodo 1988-1989, periodo en el que la tasa promedio mensual superó el 30 %. Durante esos años, la moneda nacional perdió las funciones de depósito de valor y unidad de cuenta; e incluso para algunos tipos de transacción, la función de medio de pago.
En la década de 1990, con el gobierno de Alberto Fujimori, la economía peruana muestra un escenario macroeconómico de estabilidad y apertura comercial y financiera. Sin embargo, el proceso de dolarización se mantuvo durante toda la década del noventa. A partir del año 1999, dicha tendencia registró un punto de inflexión. El paulatino retroceso de la dolarización se ha acelerado en los últimos meses, a tal punto que incluso ya se habla de un fenómeno de «solarización» de la economía.
2.2 Tipo de DolarizaciónDe los tres tipos de dolarización: dolarización de pagos, que consiste en el uso de la moneda extranjera como medio de pago al momento de realizar transacciones; dolarización financiera, que es el mantenimiento de activos y pasivos expresados en moneda extranjera en el sistema financiero y dolarización real, que se presenta cuando se indexan todos los precios, inclusive los sueldos, al comportamiento de la moneda extranjera; en el Perú, se ha tenido las dos primeras: una dolarización parcial de pagos y una relativamente alta dolarización financiera.
La visión de consenso es que el Perú, aún, es una economía dolarizada y que esta característica impone una serie de restricciones al manejo de la política monetaria, así como a otros aspectos de la política económica en general. No obstante, en la última década, no hubo un esfuerzo explícito por reducir el nivel de dolarización junto con el programa de estabilización.
Los resultados, de manera genérica, han sido que la dolarización financiera, fenómeno significativo en monto y también, el más peligroso por sus consecuencias, no se ha reducido considerablemente, a pesar de la estabilización de la economía. La dolarización de pagos, si se ha reducido de modo notable, pues ya no es tan común el uso del dólar como medio de pago. Sin embargo, hay que señalar que aún existen bienes denominados en dólares, sobre todo aquellos durables, como viviendas y automóviles.
2.3 Causas de la dolarizaciónEl principal factor que desató este fenómeno en la economía peruana fue el proceso inflacionario de finales de los años ochenta.
En un primer momento los agentes económicos buscaron un refugio en la divisa extranjera para hacer frente a la pérdida de capacidad adquisitiva, ante los elevados niveles de inflación (impuesto inflación), variable que alcanzó una tasa superior a 7,000% en 1990.
Importantes cambios en materia económica y en las decisiones de portafolio, se dan con la elección de un nuevo Gobierno en julio de 1990, cambiando significativamente el entorno macroeconómico. El proceso de dolarización continuó al formalizarse la dolarización financiera, cuando se permitieron depósitos y colocaciones en moneda extranjera. Éste fue un proceso de adaptación financiera, para conseguir mayores niveles de intermediación.
El nuevo gobierno garantizó la convertibilidad de los depósitos y redujo el promedio arancelario de 66 % a 26 %. Puso en marcha un agresivo programa de privatización y la afluencia de capitales a la región, permitió que el stock de inversión extranjera directa se incrementara de US$ 1,337 millones en el año 1991 a US$ 10,438 millones a fines del año 2004. Buena parte de esta afluencia de divisas permitió incrementar los FCD, cuyo monto creció de US$ 700 millones a junio del año 1990 a US$ 9,897 millones a noviembre del año 2002.
Las reformas implementadas en el sector financiero propiciaron el ingreso de nuevas instituciones, con una significativa participación de capitales externos. La mayor presencia de bancos extranjeros facilitó el empleo de líneas de crédito externas, lo que se tradujo en un incremento de las líneas de crédito de largo plazo, de US$ 15 millones a US$ 230 millones entre enero del año 1993 y diciembre de 2002.
Así mismo, y como parte del masivo influjo de capitales de corto plazo que se dio en la región, previo al desencadenamiento de las crisis rusa y brasilera, el nivel de adeudados de corto plazo del sistema bancario con el exterior pasó de US$ 267 millones en enero del año 1993 a US$ 3,695 millones en agosto del año 1998.
En lo que respecta a la evolución que experimentó el sistema financiero a partir del programa de estabilización, uno de los aspectos más saltantes lo constituye el crecimiento significativo del grado de intermediación financiera. Entre 1990 y el 2002, el cociente M3/PBI se incrementó de 6,8% a 25,1%. Este incremento en la profundización financiera respondió principalmente a la expansión del crédito en moneda extranjera, agregado que registró una tasa de crecimiento anual promedio de 47,1% entre los años 1993 y 1998. En comparación, la tasa de crecimiento registrada por el crédito en moneda nacional fue de 35,3% durante este mismo periodo
El proceso de dolarización se favoreció cuando, a partir de diciembre de 1993, se decidió exonerar de encaje a las obligaciones que las empresas del sistema bancario mantenían con entidades financieras del exterior. Sin duda, esto incrementó el costo relativo del fondeo interno, puesto que los depósitos estaban sujetos a un encaje significativo. De esta manera, la presencia de una política de encajes discriminatoria favoreció el uso de capitales del exterior, lo que a su vez incrementó la vulnerabilidad financiera del país.
En el año 1993, la ratio de dolarización de la liquidez del sistema financiero alcanzó su punto más alto 68%, en tanto que la misma ratio de liquidez para el sistema bancario llegó a 70% en el año 1999. Por su parte, la ratio de dolarización de los créditos al sector privado del sistema financiero alcanzó el 77% en el año 2000, y en el caso del sistema bancario dicha variable llegó al 82% en ese mismo año.
Pero del año 2000 en adelante se ha venido paulatinamente revirtiendo este fenómeno. El índice de dolarización de la liquidez del sistema financiero en la actualidad asciende a 43,7%, y el del sistema bancario ha disminuido hasta 57,4%. Igualmente, los créditos al sector privado por parte del sistema financiero han retrocedido hasta representar el 63%, y en lo que concierne al sistema bancario han caído hasta 74%.
Indice de dolarización
S. Financiero
S. Financiero
S. Banca.
S. Banca
Liq. (%)
Cred.(%)
Liq. (%)
Cred.(%)
Máximo (1993 -2000)
68.0
77.0
70.0
82.0
Mínimo ( 2004)
43.7
63.0
57.4
74.0
Así mismo, las colocaciones en dólares han descendido de una ratio de 77,9% en diciembre del año 2003, a 76,6% en diciembre del año 2004, es decir, una caída de 1,3%. En el caso de los depósitos, la velocidad ha sido un poco mayor, de 69,7% en diciembre del año 2003 a 68,1% en diciembre del año 2004. Esto refleja que el proceso de desdolarización en los últimos meses ha cobrado un poco más de empuje.
4.Riesgos del progresivo proceso de desdolarizaciónAl margen de los grandes desafíos técnicos para salir de la dolarización, se trata sobre todo de un problema de consenso político y social. Por tanto, el proceso de desdolarización involucra la necesidad de ser conscientes de la presencia de ciertos riesgos, tales como:
Injerencia política en el manejo económico del Banco Central de Reserva, para presionarlo actuar como prestamista de última instancia.
La posibilidad latente de reaparición del círculo vicioso aberrante de: déficit fiscal, inflación, devaluación, altas tasas de interés, especulación y rentismo, paralizando el aparato productivo, incrementando el desempleo, disminuyendo salarios y los ingresos reales, generando fugas de capitales, fragilidad financiera y fuga de compatriotas.
La aparición de crisis bancarias que se transforman en crisis monetaria. Dado el poder de los banqueros para traspasar el costo de la crisis a toda la sociedad por medio de la ley de garantía de depósitos que obliga al Estado a emitir dinero para respaldar los depósitos bancarios.
El tratar de establecer un tipo de cambio fijo irreversible, en una economía abierta, aún pequeña y de relativa baja productividad, podría controlar la inflación, pero probablemente quebraría el sector real de la economía peruana.
Incapacidad de evitar que los grupos que ganaron con la dolarización vuelvan a ganar con la desdolarización.
2.5 Causas de la progresiva desdolarización de la economía peruanaLa salida de la dolarización se realiza de manera paulatina, e implica un largo período de tiempo. La desdolarización de la economía exige no sólo tener claro la forma de como hacerlo, sino sobre todo una estrategia de desarrollo. Para ello, es necesario disponer de un marco en el cual se tenga, entre otros, básicamente, lo siguiente:
Significativa reserva monetaria internacional
Baja inflación
Adecuada reforma fiscal y arancelaria
Movilización social
Sobre la manera de conducir el mismo, el BCR y la Asociación de Bancos tienen puntos de vista claramente discrepantes; mientras tanto, la Superintendencia de Banca y Seguros ya ha empezado a adoptar medidas para lograr un mejor manejo del riesgo cambiario crediticio en el sistema bancario, propiciando un mayor otorgamiento de créditos en soles y una gradual desdolarización de los prestamos. Está claro que existe acuerdo en la necesidad de aumentar el proceso de desdolarización de nuestra economía, en lo que existe discrepancia es en si este es un proceso libre o inducido.
Existen por lo menos 5 elementos que explican el progresivo proceso de desdolarización de la economía peruana:
La política de estabilización y control de la inflación de los últimos 15 años, que ha hecho posible doblegar las expectativas inflacionarias que se gestaron y desarrollaron en la década del ochenta. Dentro de este proceso, la persistencia del Banco Central de Reserva (BCR) por mantener los niveles de inflación controlados está devolviendo paulatinamente la confianza en el nuevo sol.
La estabilidad relativa del tipo de cambio está favoreciendo un ajuste progresivo de las expectativas de depreciación. En los últimos cinco años el tipo de cambio muestra un nivel promedio de 3.25 nuevos soles. Lo que se percibe ahora es más bien una tendencia de las expectativas hacia la apreciación del nuevo sol.
El extraordinario crecimiento de las exportaciones, que está llevando a una mejor posición en las cuentas externas, lo que a su vez se refleja en los superávit en balanza comercial de los últimos años. A todo esto hay que sumar el incremento de los flujos de capital y las mayores remesas del exterior, que han contribuido a reducir sostenidamente el déficit en cuenta corriente.
Mejores fundamentos de la economía peruana: mayor actividad económica, expresado en más de 40 meses de crecimiento continuo, disminución de la brecha fiscal, mayor inversión extranjera de largo plazo y control de la inflación. Todos estos elementos generan un entorno favorable para el proceso de desdolarización, pues producen estabilidad económica.
Mayor oferta de instrumentos en moneda nacional en el mercado de capitales. Esto ha hecho posible que los inversionistas institucionales (como las AFP, los fondos mutuos y las compañías de seguros) tengan la opción de diversificar sus carteras, incluyendo dentro de sus portafolios instrumentos en moneda nacional. El desarrollo del mercado local de deuda, a partir del surgimiento de una curva de rendimientos en soles, ha contribuido también al proceso de desdolarización financiera.
A efectos de seguir impulsando la desdolarización de la economía, el Directorio del Banco Central de Reserva (BCR) viene discutiendo la propuesta de hacer una desgravación acelerada del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) a los préstamos en soles.
2.6 Evolución de la progresiva desdolarizaciónEs innegable que en el Perú se está frente a un avance paulatino de la «solarización», pero ese mismo hecho lleva a otras preguntas: ¿Por qué el proceso no es más rápido?, ¿Por qué persisten todavía altos niveles de dolarización financiera si tenemos una economía estable?
La resistencia a una mayor desdolarización puede deberse a la regulación bancaria que no discrimina entre soles y dólares. Específicamente, el Fondo de Seguro de Depósitos protege el ahorro ante una situación de insolvencia de una entidad del sistema financiero, sin discriminar si éste se encuentra denominado en soles o en dólares. Entonces, en un contexto de crisis económica, que normalmente genera un salto en la depreciación del sol, los ahorros en dólares están protegidos por un determinado monto. Por tanto, existe una especie de doble seguro para el que ahorra en moneda extranjera: el hecho de que gana por la depreciación misma, más la seguridad de que le reconocen el depósito en el monto en que está expresado en moneda extranjera. En consecuencia, conviene ahorrar en moneda extranjera.
En la economía peruana existe muy poca variabilidad en el tipo de cambio. Por lo tanto, el riesgo asociado a un depósito en moneda extranjera no es tan alto. Si nos enfocamos en la variabilidad de los retornos, lo que lleva a la gente a ahorrar en moneda extranjera o en moneda nacional es qué tan volátil es la inflación respecto a la depreciación real. Si la depreciación real no es tan volátil, los depósitos en dólares serán también atractivos, porque hay menos riesgo asociado.
El sistema de flotación controlada del tipo de cambio, en este sentido, actúa como un freno a la desdolarización. El BCR, al intervenir morigerando las fluctuaciones del tipo de cambio, reduce el riesgo asociado a la variabilidad de los retornos de los ahorros en dólares. Si el dólar fluctuara libremente, los riesgos asociados a los ahorros en moneda extranjera se incrementarían considerablemente.
Además, si bien en el corto o mediano plazos se manejan un escenario de apreciación del sol, los agentes económicos en promedio estiman que en el largo plazo el tipo de cambio eventualmente va a terminar subiendo. La razón es que una economía pequeña y abierta como la peruana está sujeta a shocks internacionales que generan crisis que a su vez terminan depreciando la moneda local. Es por eso que los ahorros destinados a proyectos de mediano o largo plazo están en dólares.
Teniendo en cuenta todos estos factores, se juzga que es muy poco probable que una situación coyuntural como la actual sea suficiente para reducir la dolarización de manera significativa. No obstante, los resultados de la encuesta de Imasen muestra que el 83% de los limeños prefiere ahora endeudarse en nuevos soles y que el 61.5%, si tuviera la posibilidad de ahorrar, lo haría en moneda nacional.
2.7 Efectos de la desdolarización de la economía peruanaLos efectos de este progresivo proceso de desdolarización, fundamentalmente, entre otros, son los siguientes:
2.7.1 Devolver al Nuevo Sol sus tres funciones básicas: depósito de valor, unidad de cuenta y medio de pago. Se tiene el reto de crear mayor demanda por el Nuevo Sol, es decir, superar la denominada "crisis de confianza en el Nuevo Sol".
Al respecto, se debe ser consciente de la necesidad de mantener un sistema económico, político y social que genere, en los ciudadanos peruanos, confianza en el sistema financiero nacional. Es decir, superar la falta de credibilidad en la conducción, manejo y gestión macroeconómica que adopten los diferentes gobiernos de turno.
Para los ciudadanos de cualquier país, lo que les interesa o importa no es la imagen impresa en el billete o moneda metálica que utiliza, sino si él puede tener confianza en ese billete o moneda y si se le puede utilizar fácilmente como una unidad de cuenta para medir de la manera más fidedigna el valor económico de sus bienes y esfuerzos productivos individuales o empresariales.
2.7.2 Determinar la política económica con autonomía y el pleno conocimiento que la continuidad del proceso depende, fundamentalmente, de la disciplina fiscal y monetaria, así como de la capacidad de generar inversión y crecimiento económico.
2.7.3 Adoptar medidas técnicas por parte de la Superintendencia de Banca y Seguros, a efectos de evitar crisis bancarias que generen corrida de depósitos, así como evitar crisis de balanza de pagos por salida de capitales. Es decir, evitar lo que se denomina la "liquidación del sistema financiero", fenómeno ocurrido en el Perú hacia fines de la década de los años ochenta, en el que el sistema prácticamente colapsó por la quiebra de innumerables intermediarios financieros como Bancos, Financieras, Mutuales y Cooperativas de Crédito.
2.7.4 Reducir la tendencia de mantener pequeños o grandes depósitos de dinero fuera del país en dólares, e incluso mantener dólares "bajo el colchón" o "enterrados", resultado de la desconfianza. Con una economía sana se crea incentivos para que las personas se integren al sistema financiero nacional.
2.7.5 Emitir sus propios billetes y moneda fraccionaria por el Banco Central de Reserva, lo que le permite al país manejar, bajo sus criterios, su oferta monetaria, las tasas de interés en el mercado de dinero y las tasas de cambio en el mercado cambiario, de manera lograr mayor crecimiento económico y social, o al menos, más baja variabilidad de lo que lo seria bajo otro esquema.
Sobre el particular, cabe subrayar, la necesidad de tener claro que recuperar una mayor capacidad de emisión es para impulsar un crecimiento sano de la economía, pero no para financiar déficits fiscales o para salvatajes bancario o para que reducidos grupos de exportadores puedan beneficiarse con incrementos vía devaluaciones.
La emisión monetaria es una facultad del Estado que bien manejada contribuye a fortalecer el crecimiento económico, por eso hay que recuperarla y preservarla como herramienta del desarrollo. Esa facultad sólo será aceptada socialmente en el marco de una política monetaria que no sea arbitraria, pues la confianza en ella existe en tanto dicha política contribuye al bienestar de los miembros de la sociedad.
Si bien el asunto de la confianza exigirá algunos requisitos tangibles, como podría ser la existencia de una importante cantidad de reservas y la adopción de adecuadas políticas económicas, lo que sí debe estar claro es que, en definitiva, se requiere construir un sistema de pagos y de relaciones comerciales que sea consistente, confiable y dinámico. Se trata de establecer condiciones relativamente predecibles y manejables.
2.7.6 Hacer que la economía nacional mantenga su señoriaje, o sea el beneficio que se obtiene al imprimir moneda. Señoriaje es la diferencia entre el costo de poner la moneda en circulación y el valor de los bienes que la moneda puede comprar. Por ejemplo, un billete de 100 Nuevos Soles cuesta imprimirlo cerca de 0.30 Nuevos Soles, pero el gobierno puede usarlo para comprar bienes que cuestan 100 Nuevos Soles. El señoriaje es 97.7 Nuevos Soles.
2.7.7 Estimular la preferencia por activos en moneda nacional y desestimular la tenencia de activos en dólares.
Al respecto, en el campo financiero, por ejemplo, entre otros, analizar los encajes diferenciados para los depósitos de ley, más altos para dólares o menores para moneda nacional, así como evaluar incrementar los costos de las transacciones en dólares y también por la conversión de la moneda nacional en dólares. En paralelo, un alza del rendimiento real de los activos financieros denominados en moneda nacional, podría acompañarse de una disminución de los denominados en dólares.
2.7.8 Desarrollar el mercado local de deuda, a partir del surgimiento de una curva de rendimientos en moneda local.
2.7.9 Alentar la reactivación de la economía con miras a aumentar sus niveles de autodependencia; la reorientación de las inversiones hacia aquellos sectores con una mayor capacidad de reacción productiva, de generación de empleo y de satisfacción de las necesidades vitales de la población, como alimentación, salud, vivienda; la redistribución de los ingresos y la riqueza; la resolución del sobreendeudamiento externo e interno; así como el diseño y aplicación de políticas estructurales destinadas a elevar la productividad y competitividad sistémicas, fortalecer la educación y la investigación tecnológica.
2.7.10 Considerar a la Corporación Financiera de Desarrollo COFIDE, actualmente, Banca de Desarrollo, como banca de primer piso, con el fin de romper el oligopolio bancario. Esta Banca colocaría recursos, en forma selectiva, dependiendo de su impacto en la generación de empleo, con plazos mayores o tasas de interés inferiores a los créditos que se ofrecen en dólares.
2.7.11 Generar mecanismos para contrarrestar la posibilidad de que los efectos reales de shocks externos se amplifiquen, dada la naturaleza de dichos shocks, y la presencia de un descalce en la hoja de balance de la economía.
Al respecto, se disminuye el riesgo que genera el descalce de monedas. En una economía dolarizada, un incremento del tipo de cambio genera problemas a las empresas y a las familias para pagar sus préstamos en dólares, pues sus ingresos están en moneda nacional
2.7.12 Esterilizar los beneficios que se atribuyen a la dolarización, lo cual como cualquier decisión, implica costos y riesgos.
2.7.13 Tener presente que el alto grado de la dolarización financiera responde a la existencia de un marco regulatorio que no incorpora las externalidades asociadas con las operaciones denominadas en moneda extranjera. En ese sentido, el marco regulatorio debería ser tal que permita a los intermediarios financieros internalizar dicho costo, a través de, por ejemplo, la reducción de la cobertura del seguro de depósitos para activos en dólares o un incremento en los requerimientos de liquidez para pasivos en moneda extranjera.
2.7.14 Considerar que buena parte de los agentes de la economía peruana mantienen un alto porcentaje de pasivos en moneda extranjera, aun cuando sus ingresos están denominados en Nuevos Soles. Dentro de este conjunto de agentes expuestos al riesgo cambiario no sólo se incluye a los productores del sector no transable, sino también a los bancos y al mismo Estado. Por tanto, la posibilidad de que el mecanismo actúe de manera simultánea sobre un gran número de agentes implica un peligro para la estabilidad del sistema financiero y, por consiguiente, contribuye a amplificar los efectos de shocks externos sobre el nivel de actividad.
2.7.15 Apreciar que el mantenimiento de más de una moneda en una misma área económica introduce ineficiencias y costos innecesarios. Esa fue una de las razones por las que se introdujo el euro en reemplazo de todas las otras monedas que antes existían. En 1995 se estimó que la reducción anual de gastos por cambios de moneda equivalía a casi un 0,4% del P.B.I. comunitario. Ese ahorro para las personas y empresas significa pérdida de ingresos por comisiones y coberturas de cambio para las empresas financieras. El alto grado de dolarización obliga permanentemente a transitar de una moneda a otra pagando un peaje cambiario (costo de cambiar dólares a nuevos soles y viceversa), que en buena cuenta administran los bancos. Más veces se cambia, más veces se paga.
2.7.16 Considerar el hecho de que el nuevo sol cobre una mayor importancia dentro del desarrollo de la economía peruana potencia los efectos de la política monetaria. Al fortalecerse la influencia de las tasas de interés en soles sobre los mecanismos de transmisión de la economía, las decisiones del BCR tienen un mayor efecto.
2.8 Apreciación finalEn términos generales, el progresivo esfuerzo de desdolarización de la economía peruana implica, fundamentalmente, lo siguiente:
Respetar autonomías de entidades tales como el Banco Central de Reserva, a efectos que se garantice un manejo técnico e idóneo de las variables macroeconómicas; la Superintendencia de Banca y Seguros, en su función normativa y de control del sistema financiero; Indecopi, en su rol de defensa de los intereses de los consumidores. En general, respetar y preservar el sistema económico alejado de intromisiones de carácter político.
Tener una política financiera selectiva, que aliente la producción y no la especulación. No es negativo que las entidades financieras hagan ganancias, lo negativo es que se permita hacer ganancias con actividades que no generan valor agregado, sino que introducen sobrecostos y distorsiones para la economía. La progresiva desdolarización de la economía obligará a los intermediarios financieros a concentrarse en las actividades necesarias para nuestra economía y canalizar eficientemente los recursos de los ahorristas hacia los inversionistas.
Tener una política fiscal reactivadora y redistribuidora, coordinada con la política monetaria y cambiaria, que entre otros puntos restablezca y amplíe el instrumentario para poder intervenir contracíclicamente y exitosamente contra eventuales baches económicos.
Consolidar el aparato estatal como un promotor activo, no exclusivo del desarrollo, incluso para poder viabilizar la modernización efectiva de los mercados a través de combatir las tendencias monopólicas existentes.
Establecer una política salarial dinámica para reactivar el aparato productivo.
Adoptar reformas estructurales que tiendan al fortalecimiento del mercado interno y que permitan aplicar una concepción estratégica para participar en el mercado mundial.