COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES

1.- LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES

2.- SIGNIFICACIÓN DE LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES

 

LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES
La Comunidad Andina es una organización subregional con personería jurídica internacional constituida por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela y compuesto por los órganos e instituciones del (SAI) Sistema Andino de Integración.

Ubicados en América del Sur, los cinco países andinos agrupan a más de 109 millones de habitantes en una superficie de 4.700.00 kilómetros cuadrados y su Producto Bruto Interno asciende a mas de 292 000 millones de dólares.

Los principales objetivos de la Comunidad Andina (CAN) son: promover el desarrollo equilibrado y armónico de sus países miembros en condiciones de equidad, acelerar el crecimiento por medio de la integración y la cooperación económica y social, impulsar la participación en el proceso de integración regional, con miras a la formación gradual de un mercado común latinoamericano y procurar un mejoramiento persistente en el nivel de vida de sus habitantes.

Los antecedentes de la Comunidad Andina se remontan al 26 de mayo de 1969, cuando un grupo de países sudamericanos del área andina suscribió el Acuerdo de Cartagena, también conocido como Pacto Andino, con el propósito de establecer una unión aduanera en un plazo de diez años.

A lo largo de casi tres décadas, el proceso de integración andino atravesó por distintas etapas. De una concepción básicamente cerrada de integración hacia adentro, acorde con el modelo de sustitución de importaciones, se reorientó hacia un esquema de regionalismo abierto.

La intervención directa de los presidentes en la conducción del proceso dentro del nuevo modelo, impulsó la integración y permitió alcanzar los principales objetivos fijados por el Acuerdo de Cartagena, como la liberación del comercio de bienes en la Subregión, la adopción de un arancel externo común, la armonización de instrumentos y políticas de comercio exterior y de política económica, entre otros.

El grado de avance alcanzado por la integración y el surgimiento de nuevos retos derivados de los cambios registrados en la economía mundial, plantearon la necesidad de introducir reformas en el Acuerdo de Cartagena, tanto de carácter institucional como programático, lo que se hizo por medio del Protocolo de Trujillo y el Protocolo de Sucre, respectivamente.

Las reformas institucionales le dieron al proceso una dirección política y crearon la Comunidad Andina (CAN) y el Sistema Andino de Integración (SAI). Las reformas programáticas ampliaron el campo de la integración más allá de lo puramente comercial y económico.

A partir del 1 de agosto de 1997 inició sus funciones la Comunidad Andina con una Secretaría General de carácter ejecutivo, cuya sede está en Lima (Perú). Se formalizó también el establecimiento del Consejo Presidencial Andino y del Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores como nuevos órganos de orientación y dirección política. Se amplió además el papel normativo de la Comisión, integrada por los Ministros de Comercio, a los ministros sectoriales.

 

SIGNIFICACIÓN DE LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES

Por: Pedro Carmona Estanca

La CAN constituye uno de los procesos pioneros de la integración económica latinoamericana. Nacida con la firma del Acuerdo de Cartagena en 1969, reúne a Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, pues Chile se retiró en 1976, dada la voluntad de ese país de iniciar tempranamente un profundo proceso de apertura arancelaria y de desregulación de la inversión extranjera.

A lo largo de su trayectoria, la CAN se ha ido actualizando y perfeccionando a través de varios Protocolos modificatorios del Acuerdo de Cartagena original, adaptándolo a las realidades de la apertura que han sufrido las economías de los países miembros y al abandono del modelo de sustitución de importaciones inspirado por la CEPAL, para dar paso a un nuevo paradigma: el regionalismo abierto, expresión con la cual se conoce el enfoque actual de la integración con apertura hacia el mundo, modificando además la visión de que los procesos de integración constituían un fin en sí mismo, pues ahora representan más bien un medio para propiciar la integración más amplia al nivel latinoamericano y para una mejor inserción de los países signatarios en la economía mundial.

Con la firma del Protocolo de Trujillo en 1996, culminó la formación del Sistema Andino de Integración (SAI) como el más completo de los esquemas de integración regionales, pues incluye al Consejo Presidencial Andino, el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, la Comisión, la Secretaría General con sede en Lima, el Tribunal de Justicia con sede en Quito, la Corporación Andina de Fomento (CAF) con sede en Caracas, el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y el Parlamento Andino, ambos con sede en Bogotá, los Convenios Sociales y la Universidad Andina Simón Bolívar, ubicada ésta en Sucre, Bolivia.

Algunos de estos mecanismos son poco conocidos, por lo cual cabe destacar como uno de los principales logros de la integración andina la consolidación de la Corporación Andina de Fomento como el brazo financiero del proceso, verdadero banco de desarrollo subregional, en cuyo apoyo han adherido varios países ajenos a la subregión como propietario de acciones de la serie "C", sin capacidad decisoria. La CAF tiene una calificación "investment grade" en los mercados internacionales, dada su elevada credibilidad y solvencia. Durante el período 1999-2003 ha aprobado préstamos para proyectos de interés de los países miembros por un monto de US$ 14.294 millones, siendo Colombia el primer beneficiario, con un total de US$ 3.695 millones, es decir, un 26 por ciento del total.

A lo largo de 35 años de avances y retrocesos, otro de los resultados más importantes ha sido la consolidación de la zona de libre comercio andina, abatidas ya las barreras arancelarias y no arancelarias y los pasos de avance hacia la formación de una unión aduanera a través de un Arancel Externo Común (AEC) ante terceros países, que es aún imperfecto, además de la armonización de políticas en varios campos importantes como la nomenclatura arancelaria común, las normas sobre origen, valoración aduanera y el régimen sobre propiedad intelectual. Ello ha facilitado que en materia comercial, las cifras del intercambio hayan alcanzado un nivel cuantitativo y cualitativo de importancia para los países miembros. Es así que después de 1993, año en que se logró el objetivo del cero arancel entre cuatro de los cinco países, pues Perú apenas lo logrará plenamente este año, desde un monto cercano a US$ 1.000 millones, la cifra total llegó a US$ 6.240 millones en el 2004, con la particularidad de que su composición es en cerca de un 90 por ciento de productos manufacturados, con efectos apreciables sobre el desarrollo y la generación de empleo.

Es de hacer notar que Colombia representa cerca de un 42 por ciento del total de las exportaciones intraandinas y que Venezuela en particular, y luego Ecuador y Perú, se han convertido en socios comerciales de primer orden. Colombia y Venezuela son en efecto en la actualidad mutuamente el principal destino para sus exportaciones no tradicionales, con la singularidad de que la gama de productos exportados por Colombia hacia su vecino, es significativamente más diversificada que la que envía al resto de Suramérica o a los países desarrollados, incluyendo Estados Unidos.

El pasado año 2005, la CAN completó la firma de un acuerdo con el MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), para la formación de una zona de libre comercio en la región sudamericana, pues Chile ha liberado ya su mercado con ambos procesos a través de acuerdos bi o purilaterales. Este acuerdo deberá perfeccionarse en un plazo de 12 años, con pocas excepciones y reconoce el concepto de asimetrías, vale decir que Brasil y Argentina eliminarán los aranceles en plazo más cortos que los asumidos por los países de la CAN, los cuales han sido ya admitidos bajo la condición de países asociados al MERCOSUR. En tiempos recientes, Venezuela, por razones geopolíticas ha adelantado valiosos acuerdos económicos con Brasil, Argentina y se prevé que lo hará con Uruguay muy próximamente.

De esta manera, en el caso de Colombia, la estrategia de relaciones económicas internacionales va configurándose de una manera equilibrada, pues combina el aprovechamiento de sus ventajas en la zona de la CAN con relaciones más amplias con el MERCOSUR y con las negociaciones en curso del TLC con los Estados Unidos de América, de la mano de dos de sus socios andinos: Ecuador y Perú. En un próximo futuro la CAN espera también negociar un acuerdo comercial con la Unión Europea, que completaría el espectro de acuerdos con los cuales los países de la CAN avanzarían más dinámicamente hacia el futuro, sin restarle importancia al dinámico mercado asiático, hacia el cual inevitablemente hay que mirar con audacia, dado su inmenso potencial de desarrollo.

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